La movilidad de los trabajadores hacia el centro de trabajo ha pasado a ocupar un papel relevante dentro de la gestión empresarial y la prevención de riesgos laborales. Con la entrada en vigor de la Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible, en diciembre de 2025, determinadas empresas están obligadas a implantar planes de movilidad sostenible al trabajo, integrando así criterios de sostenibilidad, eficiencia y seguridad en los desplazamientos laborales.

Este cambio normativo supone un avance importante en la forma de entender la prevención, ampliando su alcance más allá del entorno físico del puesto de trabajo e incorporando también los desplazamientos diarios de los empleados.

La Ley 9/2025: un nuevo marco regulador para la movilidad laboral

La Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible, en vigor desde diciembre de 2025, establece la obligación progresiva para determinadas empresas de diseñar e implantar planes de movilidad sostenible al trabajo. Esta medida afecta especialmente a organizaciones que superen determinados umbrales de plantilla, como empresas con más de 200 trabajadores por centro o más de 100 trabajadores por turno.

El objetivo principal de esta normativa es reducir el impacto ambiental de los desplazamientos, fomentar alternativas al vehículo privado y mejorar la eficiencia del sistema de transporte. Sin embargo, su alcance va más allá del ámbito medioambiental, ya que tiene una incidencia directa en la seguridad y la salud de los trabajadores.

Además, la ley contempla un periodo de adaptación progresiva para las empresas, con el fin de facilitar la implementación real de estos planes en función del tamaño y la complejidad de cada organización.

La movilidad como parte de la prevención de riesgos laborales

La incorporación de la movilidad dentro del enfoque preventivo supone un cambio de paradigma. Hasta ahora, la prevención de riesgos laborales se centraba principalmente en el espacio de trabajo, pero actualmente se amplía también a los desplazamientos “in itinere”.

Estos desplazamientos implican una parte relevante de la siniestralidad laboral, especialmente en forma de accidentes de tráfico. Además, influyen otros factores como la fatiga, el estrés o las condiciones del trayecto, que pueden afectar al estado del trabajador antes de iniciar su jornada.

Entre los principales riesgos asociados a la movilidad laboral se encuentran:

  • Accidentes de tráfico in itinere.
  • Estrés derivado de desplazamientos largos o congestionados.
  • Fatiga física y mental antes del inicio de la jornada.
  • Uso de medios de transporte poco seguros o poco eficientes.

La implantación de planes de movilidad permite actuar de forma preventiva sobre estos factores.

Beneficios de los planes de movilidad sostenible

Más allá del cumplimiento normativo, la aplicación de un plan de movilidad sostenible aporta beneficios tanto para la empresa como para los trabajadores:

1. Reducción de la siniestralidad laboral
Al fomentar el uso de transporte público, coche compartido o medios activos como la bicicleta, se reduce la exposición al riesgo de accidente de tráfico.

2. Mejora del bienestar del trabajador
Disminuir el estrés asociado a los desplazamientos contribuye a mejorar la salud física y mental de la plantilla.

3. Incremento de la productividad
Los trabajadores que llegan con menor nivel de fatiga y estrés afrontan la jornada en mejores condiciones.

4. Cumplimiento legal y reducción del riesgo sancionador
La implantación del plan permite a la empresa adaptarse a la normativa vigente y evitar posibles incumplimientos.

5. Compromiso con la sostenibilidad
Las empresas refuerzan su responsabilidad social corporativa al reducir emisiones y promover hábitos de movilidad más responsables.

Medidas habituales en un plan de movilidad

Los planes de movilidad sostenible pueden incluir diferentes acciones adaptadas a cada organización:

  • Promoción del transporte público mediante incentivos o acuerdos con operadores.
  • Fomento del coche compartido entre empleados.
  • Instalación de aparcamientos para bicicletas y facilidades para movilidad activa.
  • Flexibilización horaria para evitar horas punta.
  • Impulso del teletrabajo en puestos compatibles.
  • Campañas de sensibilización sobre movilidad segura y sostenible.

Estas medidas deben diseñarse a partir de un diagnóstico previo de los hábitos de desplazamiento de la plantilla.

En definitiva…

La entrada en vigor de la Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible marca un antes y un después en la forma en que las empresas gestionan los desplazamientos de sus trabajadores. La movilidad deja de ser un aspecto secundario para convertirse en un elemento clave dentro de la prevención de riesgos laborales, con impacto directo en la seguridad, la salud y la sostenibilidad.

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